Si esto va de comparaciones. ¡Yo me apunto! Dicen que las comparaciones son odiosas, y espero que estas también lo sean, porque cada vez me producen más odio algunas conductas políticas. Con el objetivo de desviar la mirada del verdadero problema, el de los desahucios, el Gobierno -formado por miembros del PP, por si alguien no se había dado cuenta- ha sacado a debate el tema del escrache. En ese frustrante empeño sus planes han llegado al límite intolerable de tachar de "nazismo" los escraches, una forma de protesta usada a la desesperada ante un drama que solo ha recibido silencio y espaldas.
Protesta de la PAH y manifestación de un grupo neonazi. ¿Hace falta que les diga cuál es cuál? Como ven, un niño de cuatro años podría encontrar las siete diferencias. Lástima que en el PP no haya niños de cuatro años al mando. Foto: AITOR SÁEZ / publico.es
Hasta aquí un absurdo. Pues bien, ahora pasaremos a la indignación. La bienaventurada señorita que soltó lo del "nazismo" es Maria Dolores de Cospedal, la secretaria general del Partido Popular. Y remarco esto porque, según las responsabilidades de su cargo, debería dar una rueda de prensa cada lunes. Hoy habían pasado siete semanas, 49 días y miles de turbulencias en su partido desde aquella maldita aparición donde nos deleitó con el gracioso monólogo del "simulacro de despido interferido", y después soltó una mueca burlesca. Al ser preguntada hoy por esa cuestión -que ya ha pasado a la quinta página a una columna de espacio-, la susodicha jefa popular ha vuelto a corroborar su afirmación.
Esta mujer no ha estudiado Historia o se hace la tonta, o bien, es tonta (que lo dudo por llegar donde ha llegado). En las filas del régimen nazi había un ministro de propaganda tan entregado a su trabajo que, cuando murió Hitler, ordenó a su mujer que matara a sus hijos y luego se suicidaron los dos porque "no concebían un mundo sin su líder". El nombre de dicho personaje es Joseph Goebbels. Este encargado de convencer a Alemania y al mundo de la esplendorosa tarea nazi tenía una frase célebre que aplicó a la perfección: "Si repites una mentira un millón de veces, se acaba convirtiendo en verdad". No sé hasta dónde quiere llegar el PP, pero llevan un tiempecito usando sin remordimientos esa estrategia "nazista", empezando por la señora Cospedal.
Y pongo entre paréntesis lo de "nazismo" porque me parece un término tan sumamente cargado de triste simbolismo que no quiero ser yo quien lo utilice de manera gratuita. En Alemania y en gran parte de Europa nadie se atreve a pronunciar esa palabra, menos para referirse a la población de su país. Su dramática connotación impone la obligación moral de no utilizar ese concepto sin una estricta justificación. En fin, muy probablemente Cospedal y sus amigos populares no habrán entrado a una cámara de gas para respirar ese "nazismo" que tanto airean.
Grifo de una camara de gas en Auschwitz.
Foto: AITOR SÁEZ
Pero en España todo vale. Y sobre todo la falta de respeto. Eso se lleva mucho. Así que la 'indignación' puede ser normal. Ahora vamos a llegar al odio, con una comparación algo más imperceptible. ¿Será que la gaviota del logo del PP quiere significar "libertad", "sueños", "volar"? Quizá voy a ser un poco malpensado, pero me recuerda más a la águila imperial que el franquismo colocó en la bandera española. A nadie se le escapa que muchos líderes de la dictadura franquista pasaron a las filas del Partido Popular -por no decir que lo crearon- como de casualidad. Por ejemplo, Manuel Fraga, ministro de Industria, Turismo y Censura durante el régimen y luego presidente de Galicia.
| Escudo de la falange y logo del PP. |
Pues sí, podría ser, de una forma muy sutil el PP adaptó la barroca águila negra, con un tratamiento corporativo y fino, para convertirlo en la inocente y sugerente gaviota. Lo de "gaviota" se les ocurrió porque hay muchas de estas aves en la costa gallega, y algún verano les vino la inspiración. Los vínculos entre franquiso y "nazismo" son mucho más evidentes que los de la PAH o los escracheadores. Aunque eso no importa demasiado por estas tierras, porque además de ser desconsiderados con la Historia somos de memoria corta.
Así que voy a mirar hacia el futuro, ahora que ya he puesto a cada uno en su lugar. Y a los del escrache -práctica nacida en Argentina tras la dictadura- les recomendaría que siguiesen cogiendo ideas al otro lado del charco. Cuando estuve por allí a finales del 2012 la moda era juntar un montón de personas que al mismo tiempo saqueaban varios supermercados en busca de alimentos y otros bienes de primera necesidad. La acción era tan rápida y en tantos puntos que la policía nunca llegaba a tiempo.
Ahora sí, me pueden tachar de "nazista" por incitar al terrorismo, por desestabilizar el sistema, por dar ideas e incluso por tenerlas. O por escribir en un blog. Lo siento, no me gustan tanto las oficinas como para perder el tiempo con el diseño de un ridículo logo, ni tampoco adoro tanto la naturaleza como para convertirme en un vegetal. Espero que no me odien por eso. Y sí, detesten las comparaciones.

Muy buena entrada esta! Un abrazo y continua en esta linia porque serás un grande
ResponderEliminarMuchas gracias! Siempre anima que alguien se moleste en comentar. De eso se trata, que haya más debate por aquí, ya que no nos dejan otra forma...
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