sábado, 23 de marzo de 2013

Una lección de ternura

Hace dos días recibí una simple y llana lección personal y profesional, en apenas cinco minutos de radio. Mi adorado presentador Carles Francino abrió 'La Ventana' con un editorial sobre el Día Mundial de la Poesía. Con la que está cayendo y te pones a hablar de versos. ¿Irresponsable? ¿Inconsciente? ¿Frívolo? A mi me parece tierno. A parte de valiente y original, creo imprescindible que en medio de este turbio panorama nos regalen unas pocas dosis de dulzura y paz.

Ya está bien de darnos la bienvenida al Titanic, de invitarnos a visitar el burdel y de confundirnos con mocosos. Tenemos derecho a desconectar y evadirnos, con seriedad. Francino me demostró con esa apertura del programa de la necesidad para un periodista de separar el drama de la realidad, la oscuridad del día, y encontrar esos resquicios de esperanza para compartirla con los demás. "No todo lo que es Montoro, reluce", decían. Pues sí, a veces es bueno tomarse un respiro para volver a las profundidades con oxígeno suficiente.

Esta vez el aire fue la poesía (y todo lo que la envuelve). Y allí apareció mi segunda lección del día, esta vez personal. Un hombre, concejal de Izquierda Unida (sin creer en dioses), que cada 21 de marzo le escribe una esquela a su mujer, fallecida en 1994. Diecinueve mensajes publicados casualmente el Día Mundial de la Poesía. Ese detalle no es un poema, ni amor, ni siquiera una estrofa... esa esquela es un homenaje a la ternura. (Aquí tienen la muestra).

La pareja le puso de nombre a sus hijos, Boris y Yuri, porque los concibieron en la antigua Unión Soviética. Tan idealistas y románticos, el marido no quiso apagar esa llama y lejos de ser un empalagoso recitaversos, Casaus le cuenta a su mujer cómo crecen sus niños, cómo está el país, y sobre todo le recuerda lo oportuno que sería que ella estuviese entre nosotros, sin importar el pretexto, con cualquier sutil excusa.

Las palabras de este 21 de marzo decían así:
Elenita: Gentes zurdas como tú, firmes y sin desmayar, nos asomaron a los logros laborales y sociales. Hoy, la infame reforma laboral  y unos cuantos borrones siniestros en el BOE sitúan a la generación de tus hijos Boris y Yuri en la inaplazable tesitura de coger el chat autista y cambiar camisetas por camisas de manga larga para arremangarse pelear, sufrir y tratar de volver a la decencia; eso o rebozarse en las sentinas.

El hombre, que se encontraba en Buenos Aires, no supo explicar el motivo de aquella esquela. Sin embargo,  tan solo el lugar donde estaba me da la respuesta. ¿Quién mejor que Argentina para hablarnos del amor, la poesía y la vida? Y en mi faceta más sensible, recuerdo aquel diálogo de la película El secreto de sus ojos, cuando Guillermo Francella le explica a Expósito la única razón que nos mueve y determina la manera como actuamos: nuestra pasión.

El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa de familia, de novia, de religión, de dios; pero hay una cosa que no puede cambiar. No puede cambiar de pasión. Existen los apasionados por el fútbol, por la bebida, por el arte, por las mujeres, por una mujer. Lo importante es encontrar tu pasión, sino tu vida estará vacía.

No hace falta asegurar que la pasión de Casaus es su mujer, y también escribir. Cuando descubro ese íntimo secreto, cuando de una simple anécdota me hago una novela y llego a su desenlace, se me escapa una sonrisa. Solo en un tren que pasa por Montcada a las cuatro de la tarde, Francino ha conseguido lo que pretendía, sacarnos una tímida expresión de felicidad.

En ese momento me dejo llevar por la ocasión, me pongo poético y escribo en la libretilla:

Primero reivindicativo,

"Podrán morir las personas, pero jamás sus ideas" (Che Guevara)

Luego tierno,

"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera" (Pablo Neruda)

Y viajando por la otra orilla del charco, me viene a la cabeza aquel poema clásico de Ruben Darío, que escribió para el bautizo de su sobrina, borracho, debajo de una mesa de bar:


A Margarita Debayle (1908)

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vió una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fué la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
"Fuí a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

Y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar."

Y dice ella: "No hubo intento;
yo me fuí no sé por qué;
por las olas y en el viento
fuí a la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:
"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: "En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.








jueves, 21 de marzo de 2013

Primavera oficial, nostalgia personal

Ha llegado la primavera en el calendario, pero como saben en mi cuerpo ya hace unos días que la estoy sufriendo. Aún así no puedo hacer oídos sordos al himno de hoy que nos anuncia por todos los medios y maneras de que ya estamos en una nueva estación. Y de entre esos cantos a la alegría, las flores y los amaneceres, como siempre, me quedo con la sombra y la otra cara de la moneda.

Hace diez años que empezó la guerra de Irak. Pero no voy a hacer un glosario de las barbaries y dolores que ha provocado esa invasión. Me quedo con la nostalgia, con el recuerdo de aquel NO A LA GUERRA. Y me sale una sonrisa cuando me acuerdo de la tarde en que salí de la escuela y me fui con mi tía a Barcelona, ¡en tren!¡mi primera manifestación! Aquel Cant dels ocells de un contrabajo desafinado, aquel profesor de informática que me encontré, aquel silencio, aquellos gritos solitarios, impotentes... aquella certeza de que no iba a servir de nada.

Y de nada sirvió. España se fue a la guerra y los codiciosos negocios petroleros se desvanecieron en penosos vídeos de soldados pataleando prisioneros. Pero hoy es primavera, y el pasado ya fue, y ahora toca hablar de ahora. Mereció la pena. Como leo en un artículo de Juan Diego en El País, "con respecto a nosotros, solo puedo decir que mereció la pena. Una y mil veces mereció la pena".

Los pelos se me ponen de punta. Silencio absoluto.

No me pregunto si mereció la pena. Y mientras me hago esa cuestión, ya sé la respuesta: merece la pena. Ahora que cada domingo y jueves, martes, lunes, viernes, casi todos los días, se celebra una protesta en las calles de Barcelona, no puedo evitar darle vueltas al sentido de esas manifestaciones. Veo ancianos, jóvenes, inmigrantes, adultos; personas como tú, como yo, como nuestra madre y padre, nuestros abuelos, furiosos, desesperados, agónicos, sonrientes, cariñosos... Veo a personas. Entre esa masa que parece homogénea, repetitiva y cansina, me quedo con los detalles que los hacen diferentes, que expresan su sentimiento y situación personal que les ha llevado a estar ahí, en la calle, rodeados de desconocidos. Y no puedo dejar de observar esta mirada:


Manifestante. Protesta por los recortes en servicios públicos y contra la corrupción, en plaza Sant Jaume de Barcelona. Foto: AITOR SÁEZ

¿Dónde mira? ¿A mi, a la cámara, al infinito? ¿Qué piensa? ¿Por qué está ahí? ¿De dónde viene y dónde le llevará el futuro? Eso, probablemente, ni ella lo sabe, por eso se manifiesta. Pero lo que más veces me pregunto es, ¿qué lleva a alguien a ponerse unas ridículas tijeras de cartón en la cabeza, una pegatina en el pecho y perder una valiosa tarde de su vida? Con lo bonita que es la primavera.

El artículo de antes se titula 'Donde reside la dignidad'. Y no es una pregunta. Es una contestación: "Uno no lucha por la justicia solo porque crea que tiene opciones de triunfar, sino precisamente porque cree que los motivos de la movilización son merecedores de esa lucha. Ganar no es la medida de lo digno, de lo noble, de lo justo".

Esa sintética explicación sirve para salvar la dignidad de los que luchamos y perdimos. Pero se podría aplicar a la actualidad, para los que ahora salen con gorras de tijeras puedan andar con la cabeza bien alta. La diferencia: antes era por ellos, ahora se trata de nosotros. La historia se repite y si nadie lo impide, tendrá el mismo final. El texto de Juan Diego acaba con un emotivo "La historia es lo que nosotros, con nuestra implicación y lucha, hacemos de ella y depende de nosotros cambiar las cosas. Si creen que estoy exagerando, simplemente háganse esta pregunta: ¿Qué sería de ti mismo si nunca hubieras gritado NO A LA GUERRA?"

Espero que dentro de diez años, si llego a escribir columnas de opinión, no las tenga que terminar con la misma pregunta. Resignarse es de cobardes. Me gustaría acabar con un "¿qué hubiese sido de nosotros si nunca hubiésemos gritado NO A LOS RECORTES, NO A LA CORRUPCIÓN?". Solo espero que no haya muertes por el camino...

(si quieren nostalgia, escuchen el Cant dels ocells y miren la foto...luego, piensen. ¡Feliz Primavera!)

miércoles, 20 de marzo de 2013

El dimitrón

Camacho pide la dimisión de Mas; Rubalcaba la de Montoro, Rajoy, Mato...; Rajoy la de Rubalcaba; Pere Navarro la del Rey, y así hasta la saciedad. Vivimos en un país, o en un país y un estado, donde aquí y allí es costumbre pedir la dimisión de colegas de profesión. Los políticos y políticas se invitan a marcharse de forma reiterada y con educación. Tantas veces, pero tantas, que ya ha dejado de ser noticia.

Porque si robo 38 millones de euros hacen ver que me despiden, pero me quedo; que si pacto con un acosador pongo mi cargo a disposición del partido, pero de momento me quedo; que si mi marido robaba, estamos separados, y me quedo; que si acepté pagos de un banco navarro, los devuelvo y me quedo; que si soy un incompetente, me voy de Sant Cugat pero me quedo en el Govern; que si me imputan [Blanco] me voy, pero hasta entonces me quedo, y un largo etcétera que hoy se ha ampliado un poquito más.

Que me imputan y tengo que comparecer ante el juez, relego funciones pero me quedo en mi escaño. Este ha sido el caso de Oriol Pujol, que ya solo con ese apellido produce un gélido escalofrío en el cuerpo. Lo peor es la desfachatez con que se dan explicaciones. "Renuncio a mis funciones de no sé que, relego mi cargo de no sé cuánto... para no entorpecer el proceso soberanista", le faltó añadir "pero me quedo en mi escaño porque de la política se vive de puta madre". Pero claro, eso sería sinceridad (o transparencia en lenguaje político). 

Llega un momento que el cuento es tan poco original que atenta contra la inteligencia de los ciudadanos. Aquí dicen que se van por el bien del país, allí explican que se quedan también por el bien del país. El caso es que todo sigue igual. Y entre explicaciones absurdad y pintorescas, los medios de uno y otro lado van metiendo cizaña. Hoy el ABC aprovechaba para advertirnos de qué tipo de políticos gobernarían Catalunya si fuese un estado. Gracias, no tenéis suficiente mierda en Madrid para malgastar papel en estas tierras...


Viñeta de Ferran Martin, sobre Ana Mato. Comparaciones odiosas entre nuestras costumbres democráticas y las de otros países. En Humor Gráfico.

Aunque no es tampoco para menos. con la broma ya tenemos cuatro imputados sentados en el Parlament (tres de CiU y uno del PSC). Pero que más da, si para tener un papel en ese teatrillo no hay que ser limpio y puro, ni siquiera ser actor, ni siquiera intentar que no te pillen, tan solo es necesario eso, hacer bien tu papel de político: saber engañar, no decir la verdad, robar un poco, las medias tintas, quedar bien en la foto, salir en algún titular... vamos, aquello que los votantes buscan.

Todo, excepto dimitir. ¡Eso es intolerable! Eso únicamente sucede en países subdesarrollados, como Alemania o Reino Unido, donde los muy incivilizados dejan su cargo por copiar una tesis doctoral o falsificar una multa de tráfico. Esas recientes democracias forjadas en la coacción militar y a golpe de acuerdos secretos no saben mantener la estabilidad de una nación.

Puestos a seguir con esta tónica cómica impuesta por la política, el otro día escuché en 'La Ventana' (Cadena SER) una seria propuesta para resolver el pánico a la dimisión: el dimitrón. Sería un muelle que con apretar un botón dispararía a los políticos de su puesto. Que robas, mec, piiiiiu; que mientes, pam, piiiiu... como en los dibujos animados. Me entra una risa maligna solo de imaginármelo... Estaríamos viendo personas con traje volar todo el tiempo.

A parte del dimitrón, próximo invento del año (en Japón, porque aquí seguro que no), se me ha ocurrido que en la siguiente edición de Eurovisión España se podría presentar con una versión del 'Imagine' de John Lennon, para dar un toque nostálgico de velada a la gala, siempre tan hortera. La letra (adaptada al espanglish) sería algo así como:

Imagine all the politics,
dimiting on Spaaaaain...

(al final, sería tan utópico como la letra real de la canción)



lunes, 18 de marzo de 2013

Nicosia capital de Chipre

Toda la movida del rescate de Chipre nos viene de sorpresa. Porque hasta ahora no se oía hablar de esa pequeña isla, y mucho menos de su relación con la Unión Europea. Que por cierto llevó bastante cola porque una mitad del país pertenece a Turquía, en esas están. Pero seguramente esta ola repentina de preocupación durará poco más de una semana y solo servirá para que los alumnos de secundaria aprendan que Nicosia es la capital de Chipre, y no un perfume de Carolina Herrera. Supongo que nunca me pasaré por Chipre, así que me lo imagino como un pueblo sencillo (en sentido positivo), pues su bandera es la silueta amarilla de la isla, con unas hojas de laurel para decorar. 

Por la poca importancia que al final va a tener el asunto, tampoco entraré en detalles y ni siquiera hurgaré en la wikipedia. Quizá de aquí un año, o tres -como en Grecia-, Chipre vuelve a ser noticia porque estalla una revolución. Pues vuelta a hablar de chipriotas durante una semana, que estamos muy liados. Entre los análisis con los que me he tropezado, 'Una aberración económica' es el que más se ajusta a lo que pienso y el que más me ha hecho reflexionar, sobre todo por su foto:

¡Qué simpáticos! De entrada mi orgullo patriótico se ha visto dañado. Luego me he acordado que yo no tengo de eso. Y finalmente me he asustado y he pensado, "bueno, yo soy catalán". Ahí han empezado las comparaciones entre Chipre y Catalunya.


EU Who is next? Spain or Italy. ¿Exagerado o realista? ¿Alarmante o preconizador? Ahí nos mandan el recadito los hasta ahora silenciosos habitantes de Chipre.


Si fuésemos independientes, ¿acabaríamos como nuestros compadres y commadres chipriotas, o seríamos como Alicia en el país de las maravillas? No tenía ganas de pensar y me he puesto a bucear por Internet, donde he encontrado un escalofriante documental de un inglés sobre el conflicto España-Catalunya, 'El conflicto secreto español'. No tiene pérdida. Hay subtítulos ¡y aparece Aznar!

En este vídeo de 2010 -ahora se habrá multiplicado por tres- aparecen aterradores testimonios del odio de los españolitos por los catalanes, y la desenfrenada pasión por su bandera y su toro. Pero que un tío con el pelo capa que hondea una banderita del PP hable de "España grande y libre", como si fuésemos un Imperio, no me preocupa demasiado. Lo que me repatea es que una ex presentadora de Telemadrid, Curri Valenzuela, afirme con seriedad que los catalanes no sabemos español, y eso es un problema para encontrar trabajo fuera, como es el caso de ingenieros, periodistas... (en una serie norteamericana vendrían las carcajadas).

Que se lo pregunten entonces a Miquel Barceló, Carles Francino, a todas las firmas de El País edición nacional con nombres catalanes, a todos los ingenieros a los que piden socorro para hacer un proyecto moderno, y otro largo etcétera. Y que si fuese verdad, ¿qué empleo íbamos a encontrar en esa gran España? Lo que está claro que dicha mujer vive en una burbuja medieval que le impide leer textos en letra imprenta.

Por entre los irritantes comentarios a las puertas del Bernabeu, o en el Valle de los Caídos, se cuela una mueca de Aznar cuando repite que "la Constitución es una ley que se ha de cumplir", o un intento de Jiménez Losantos de argumentar que Catalunya es una dictadura. En definitiva, todo un glosario de patéticas muestras de envidia, transformadas en gestos xenófobos, que ponen en evidencia a sus propios autores. Y me molesta pensar que llegue un día que no pueda dar unas palmas en una playa gaditana, con un buen rebujito y una discusión de fútbol con acento andaluz, o pedirme un bocadillo de calamares en una barra de la Castellana y contarme chistes con los oficinistas que se toman un descanso. 

¿Y por culpa de quién? De periodistas y políticos que solo quieren audiencia y votos. Por mal que me sepa, ya más no se puede hacer, y en época de vacas flacas toca mirar a nuestro corral. Y no nos tiene que importar ser un país petit, como Chipre o como diría Lluís Llach. Me sigo preguntando ¿què volen aquesta gent? (Maria del Mar Bonet), o ¿a qué esperamos? Y entre dudas e interrogantes, me doy cuenta que tenemos música y motivos de sobra para separarnos, que el empleo ya lo buscaremos en Londres o en Lima, y el último disco de Sabina, en youtube. 

Nicosia, capital de Chipre.
Barcelona, capital de... Catalunya.

(al final nos aprenderemos las capitales, 
y aprobaremos el examen)

domingo, 17 de marzo de 2013

¿Algo está cambiando?

Recuerdo aquel mayo de 2011 en que dormíamos en una plaza sin saber muy bien por qué, sin rumbo, sin aparentes razones, sin respuestas ni soluciones. Realmente parecía que nada iba a cambiar. Y así fue durante dos años. De hecho, tras pasar un año lejos de estas tierras, sentí que tampoco nada había cambiado.

Sin embargo, hoy, tal vez fruto de un inexplicable optimismo, he juntado varios factores que me han devuelto una mínima esperanza. Esta semana tuve el gran placer de disfrutar junto a los afectados por la hipoteca, la aprobación de la sentencia del tribunal europeo, que suponía "la victoria de los débiles". Y no es para menos las numerosas muestras de alegrías. Cuatro años de lucha, un millón y medio de firmas, 700 desalojos paralizados, 600.000 personas en riesgo de quedarse en la calle, varios suicidios... No conozco lucha social más exitosa. Para quitarse el sombrero.

Pero mi admiración no acaba ahí. Me levanto este buen domingo y entre las informaciones que se guardan para el fin de semana me encuentro un titular inverosímil: 'Los españoles confían mucho más en los movimientos sociales que en los políticos'. De entrada pensaba que sería una artículo de opinión, ¡pero no estaba en cursiva! Eran datos, y aquí los tienen. quién nos lo iba a decir a aquellos indignados/as cuando en ese junio de 2011 nos tacharon de terroristas por manifestarnos en el Parlament contra los primeros recortes...

Más vale tarde que nunca. O como reza Violeta Assiego Cruz, 'Llegar a tiempo'. Porque a cuentagotas van apareciendo atrevidos jueces que abren causas, combaten la corrupción, se enfrentan al poder. Aunque despacio, como manda la institución, por lo menos dan síntomas de que la mierda no llega hasta las cejas, sólo hasta el cuello, y que todavía podemos respirar, o gritar, o guiñar un ojo, cada cuál lo que pueda.



Momentos de emoción tras conocer la sentencia del tribunal europeo, en la sede de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Barcelona, carrer del Enamorats (hasta el nombre de la calle es bonito). Mucha alegría, nervios y sobre todo fuerzas para seguir con la lucha. No se merecen menos. Cualquier día podemos ser nosotros/as. / Foto: AITOR SÁEZ

Pero lo bueno no acaba aquí. Entre esos gritos y guiños, la sociedad sigue a la suya, siempre más veloz. Y avanza más allá de las encuestas y las urnas. Actúa. Tiene ideas, las lleva a cabo, a veces bien, otras mal, pero lo intentamos. Entre esas pequeñas iniciativas que nunca llegan a tener cabida en los grandes medios de comunicación, he encontrado un proyecto de red de intercambio de favores, que ya tiene 5.001 usuarios en siete meses. Se llama Favoralia y parece que va funcionando. No quisiera hundir ahora el sistema monetaria, financiero, económico, y derivarlo en una revuelta global (o sí), pero me ha parecido muy ingenioso y necesario. En el corralito de 2001 en Argentina, los barrios emplearon este sistema para sobrevivir. A falta de dinero, yo te corto el pelo y tú me arreglas la tubería. Supongo que eso viene de los neandertales, ¡qué primitivos nos hemos vuelto!

Y al final, a gran escala, que si la Marea Ciudadana española y portuguesa se han unido, que si van a hacer más acciones el mes que viene... la punta del iceberg de las tantas cosas que van pasando y nos dan motivos de esperanza. Como diría mi compañero (y jefe) de cuartelillo, Xavier Valls, puede que sea obra del Espíritu Santo. Da lo mismo. El caso es que este domingo gris y lluvioso deja ver una luz al final del túnel. Y si algo bueno tenemos por el sur es que la primavera mediterránea es muy agradable. Veremos si este mes de mayo nos depara alguna sorpresa por estas plazas, porque ¿algo está cambiando?

sábado, 16 de marzo de 2013

Francisco, a secas

Llego tarde para hablar de estos menesteres, así que no me extenderé mucho para no hacerme pesado. Pero no puedo evitar irme de nuevo a la bota y ver lo que se cuece. Esta vez para tirar un poco de azufre sobre ese pequeño (que no inofensivo) país llamado Vaticano. Y es que el Cónclave ha dejado varias imágenes significativas.

Para empezar, querría saber cómo cojones consiguen que el humo salga negro o blanco. Tantas páginas y minutos dedicados a tonterías y no son capaces de explicarnos eso: qué falta de rigor informativo. Porque al fin y al cabo, como decía el domingo Almudena Grandes en su contraportada de El País, da igual quién sea el papa, "si es negro, ya se aclarará, si es latinoamericano, ya se romanizará, si es progresista, ya se hará conservador". Pues eso, que el papa siempre será un viejito metido en un albornoz blanco, con sus alpargatas rojas y su pintoresca manera de levantar la mano para saludar, como un alumno tímido que quiere preguntar en clase.

Como digo, mucha tinta para poco tema. Y lo de Almudena Grandes en "Sede vacante" lo puedo entender, pero que Maruja Torres malgaste una página enterita en El País Semanal con "Algo se muere en el alma..." para repetir hasta la saciedad que no le interesa hablar del papa, me parece contradictorio y derrochador. Dos escritoras como ellas por lo menos se podrían haber centrado en criticar que las mujeres no puedan votar en el cónclave, ni puedan ser papa... con un titular como "Mama de Roma". Pero tenemos tan asimilado que eso nunca acontecerá, que mejor ni sacar la discusión, sería como pedir que la próxima fumata fuese verde, para que las fotos saliesen impresionantes y darle un aire más extraterrestre.

Sin embargo, "una institución milenaria" es difícil que sufra "cambios espectaculares", como dijo un ex decano en Hoy por hoy (Cadena SER). Gracias por el aviso, no lo habíamos notado. Me hubiese gustado ver la cara del pobre Carles Francino cuando presenta al personaje y éste le responde: "En primer lugar ya no soy decano, lo demás es totalmente cierto". Esta gente que te corrige todo como si tuviesen la verdad absoluta me irrita. Lo podría haber dicho de otra forma, como "No, no, ya no soy decano, pero gracias por el cumplido", algo más ligero para quitarle hierro al asunto.

Y entre esas primeras reacciones, en el breve espacio entre que salió la fumata y el papa, igual de pálidos, hubo otra entrevista que me pareció curiosa y desalentadora. El cardenal de Menorca, sobre los posibles cambios, comentó: "Esto es casa de Hombres y casa de Dios" (¡qué miedo!, prefiero compartir piso con otro) y luego siguió, "no cabe esperar... no sé". En fin, que quería decir NADA, pero hubiese sonado muy conservador. Aún así, de nuevo gracias por darnos pistas sobre lo cantado y dejar en evidencia a la Santa Iglesia.


Papá Noel. ¿Cabería Santa Claus por la estrecha chimenea del Vaticano? Seguramente no. Pero ellos son más de Reyes Magos, con oro, capas de terciopelo, camellos... aunque total, para traerles carbón.

Finalmente apareció el papa. Por el bien de los remojados periodistas y de la saturada Humanidad. Un tío muy campechano. Cuando lo vi asomarse pensé, mira que majo el nuevo camarero del Vaticano, parece que va a trabajar al huerto. Y no, era él, el único hombre que levanta más atención que Brad Pitt. Argentino tenía que ser. Pero con trampa. Argentino, de padre y madre italianos, y todo el apoyo de los cardenales norteamericanos. Vaya muermo. Yo pensaba que nos iba a deleitar con algunos monólogos, pero nada, brazo en alto para saludar y a la cama, que mañana es un día duro.

Al día siguiente, desesperación de los periodistas y tertulianos para buscar su biografía, porque no lo conocía ni Dios. Y es aquí donde llegó la prevista sorpresa. Ese porteño que se las da de "cercano al pueblo" estuvo vinculado a la dictadura argentina, llegó a delatar a dos compañeros de profesión y estuvo metido en algo de robo de bebés. Los dos curas que delató estaban ayudando en las villas (comunidades pobres de Buenos Aires). Normal, ¿si es que a quién se le ocurre?

En definitiva, que renunciar a los mocasines, al anillo, a la sotana roja, o al papa móvil, no me parecen motivos suficientes para tratarlo de "humilde y con sensibilidad social". Tampoco me impresiona, pero no nos dejemos engañar por las pantomimas. No me produce respeto que se haya puesto Francisco, "santo cercano a los pobres", más bien me entra una risa histérica por utilizar hasta el nombre para colárnosla. En latín antes se decía: "Reforma in capita, in membris", reforma de la cabeza a los miembros. Pues lo han conseguido, ya nos han tocado demasiado los miembros. Porque si "las instituciones milenarias se mueven muy lentamente", como decía el decano repelente, ahora sin el papa móvil todavía más. ¡Qué pesadilla!

Pero a mi siempre me gusta ver el lado positivo. Y de todo esto, me alegro que el tinglado haya servido para   llenar medio periódico del domingo con un copia y pega sobre el cónclave, para explicar incluso dónde esta el baño de la Capilla Sixtina, por si a Dios le da un apretón. Gracias de verdad por quitar trabajo a los desafortunados redactores que les tocó pringar ese fin de semana. Pero, por favor, si este domingo se va a seguir con el tema, que sea para explicarnos lo del humo blanco y negro, hay gente muy interesada por los detalles del cónclave y extremamente preocupada con la situación de la Santa Sede. A ver si van a lanzar substancias nocivas con la puñetera fumata y acabamos todos contaminados.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Italianos

Después de meterle cuatro al Milan y saborearlo durante casi un día, he sentido cierta compasión por los rossoneros. Así que he pensado que tendría que dedicarles algunas líneas. Porque el futbol es así de cruel. Cuando ganas, te alegras tanto que lo único que puede hacerte más feliz es que los otros lo pasen mal, lloren mucho, se cabreen. Pero sólo cuando son los merengues. Aunque el Barça gane a otro equipo, siempre miramos a los blancos para ver cómo se lo toman. Así que no me quedaba otra que mirar hacia el otro lado y mostrarles mi cariño a los milaneses.

Sin embargo, sólo he encontrado crestas y Berlusconis, y me ha parecido penoso perder el tiempo con una banda de bufones. Me he visto obligado a generalizar -que se lleva mucho- y hablar de los italianos, a ver si aumentaba el nivel de seriedad de la entrada.

Los italianos son aquella especie de guiris que te acaban robando a la chica que te gusta en los garitos de playa, y convierten el verano de tus sueños y tu posible love story, en unos cuantos botellones y fotos de grupo en el facebook. Son los que hacen de la rutina una dolce vita y te lo explican de tal manera que cuando te levantas al día siguiente y no tienes un duro en el bolsillo la depresión se multiplica por mil. Son los que te incitan a gastarte el sueldo de un mes en unas gafas, que esperas usar durante cinco años, y que a los pocos meses ya están anticuadas.  En fin, un dolor de cabeza  que, sin embargo, nos vemos incapaces de apartar.

Éste es una hecho históricamente contrastado. España siempre ha imitado a los italianos. Primero con los romanos, con sus emperadores y anfiteatros, de los que les copiamos la lengua; mucho más tarde la Casa de Saboya a finales del siglo XIX, que pasaron sin pena ni gloria pero tiene cojones que tengamos que buscar un monarca fuera, con los bien que se nos da eso de mandar sin trabajar, y sin responsabilidades; luego con el anarquismo de los Fanelli y Malatesta; que si Franco sigue los pasos de Mussolini; ya con el inicio del salvador capitalismo nos invadieron los Dolce & Gabbana & Emilio Tucci & Emporio Armani & etc. Y entre medio la pizza, la pasta, el nespresso... Y ahora dicen que los vamos a imitar en su "ignorancia política" para convertir el estado en un reality show, con los magnates despótas y los grillini. Por favor, no seremos capaces.

Los italianos, para rematar, son machistas. Igual dejan sentarse a una mujer de 30 años en el metro di Milano, como hablan de "hombres" reiteradamente para referirse a la Humanidad en su totalidad. Una vez, vale, pero que se te llene la boca llega a molestar. Sin embargo, hoy ha sido un italiano quien me ha dado la clave de todo, de forma encriptada. En una entrevista de la Cadena SER al cantante Franco Battiato -que actúa en Barcelona el 20 de marzo-, le preguntaban a sobre su desafección política en los 90, y éste respondía: "El problema seguirá porque siempre son los mismos hombres" [refiriéndose a todo el pueblo italiano, como si no hubiera mujeres poderosas, ¿o quizá no las haya?].


'Pobre Patria' de Franco Battiato. Muy bonita, pero me pregunto, ¿por qué este italiano ha tenido que componer una canción en español y ponerle ese nombre? ¿Es que Italia no es una pobre patria? Balones fuera.

En cualquier caso esa frase me ha hecho reflexionar y a modo de Código da Vinci he querido quitar algunas palabras para encontrar su verdadero mensaje. Y me ha quedado esto: "El problema seguirá porque siempre son los hombres". ¡Qué fácil me lo ha puesto este truhán napolitano! Entonces he empezado a pensar que los hombres siempre están en el poder (visible), por consecuencia ellos son los culpables del chaparrón, pero es que todavía se mantienen en ese poder. ¿Y si, en esa macro-cambio estructural del sistema, intentamos apartarnos y dejar paso a las mujeres? Por aquello de no meter la pata dos, o veinte, veces.

Los extesoreros, los concejales acosadores, los jefes de policía, los líderes independentistas, los empresarios y banqueros, los papas, los futbolistas... todos son hombres. Hasta las patéticas ministras metepatas son hombres. Porque me van a decir que una política [María Dolores de Cospedal] que afirma "no se puede conciliar la vida laboral de la misma forma, porque los hombres trabajan, van al bar, a jugar a tennis... y las mujeres trabajan y van a casa", es una mujer. Sin duda, solo por fuera. Hablo de dar paso a aquellas características más propias de las mujeres (y que me disculpen las feministas anti-determinismo genético) como la sensibilidad, el dinamismo, la espontaneidad o la autenticidad.

Por lo que entiendo, y he comprobado, esto es así, o por lo menos tiende a ser así, mucho más que en los hombres. Y son cualidades que siempre se han tenido como secundarias, sobre todo en las más altas esferas. ¿Es que una mujer no puede encabezar un proceso independentista, o llevar las cuentas de un partido? Si total para robar o dar argumentos demagógicos, seguro que sería fácil mejorar el listón. 

En definitiva, y para no alargarme más, que en las universidades españolas hay un 54% de mujeres matriculadas, y un 60% de las graduadas son mujeres [como son más, lo pongo en femenino]. Me parece que el segundo dato se debe a que los hombres nos quedamos en casa cuidando de los niños. Puestos a justificar todo con disparates, yo me apunto. Y con esos datos, ¿por qué mierda los que aparecen siempre en las portadas son esos rufianes de traje negro y corbata fea? Saliendo del juzgado o de una reunión de máxima importancia.

Aquellas contradicciones ilógicas e irritantes de las que se habla poco y nunca nos echamos las manos a la cabeza, porque nos parece "normal". No quería que esto se convirtiese en una visceral apología del papel de la mujer en el siglo XXI, ya habrá muchas que lo hagan mucho mejor. Sólo quería pedir que, por el amor a Dios o a nuestros culos, si queremos salvarnos, no imitemos a los italianos. Es más hago un serio llamamiento para que las chicas que se enamoren de un ravioli este verano, no pase del una breve historia de verano, y para los chicos que tengan pensado comprarse unas gafas, que se lo piensen dos veces para no tirar el dinero, por mucho cristal tintado no seremos como ellos. Ni ganas. 

martes, 12 de marzo de 2013

Se abre el telón, feliz martes

No estaba equivocado ayer por la noche. Hoy, de buena mañana, antes que pongan las calles, los diarios ya se han afanado para dar el espectáculo. La Vanguardia, bajo el simplón editorial 'La decisión de Sánchez-Camacho', tacha de "sin precedentes" el gesto de la politicucha catalana. No creo que la personaje tenga la capacidad de hacer algo sin precedentes. Pero que más da, parece que todo sea imposible que pase, pero pasa, todo es "histórico", "inusitado", "imposible pero cierto": el Papa dimite, una política pide cambio de escolta, un edil pacta con un acosador, un presidente se muere... en fin, cosas a las que no estábamos acostumbrados y nadie podía esperar.

Y para seguir moldeando la mierda en forma de "espectáculo de payasos", el editorial del Avui 'Espiral lamentable del PP catalán' no se muerde la lengua en considerar "juego sucio" la decisión de Alice. Bueno, pues ahora la política es un juego, y las maniobras sucias, tampoco nos sorprende. Lo que pone los pelos de punta es que se trate "la vida pública" como un partido de fútbol o la crónica de un concierto de Lady Gaga. Todo muy extraño.

Pero no se preocupen. A partir de las 19h todas las miradas estarán en el Camp Nou, y todas las radios callarán sus tertulias para asistir al "partido del año". Eso, que todo lo que parece oscuro, turbio, truculento y sobre todo muy preocupante, se desvanecerá en un simple toque sonoro para dar paso a "lo verdaderamente importante". Da la sensación que si el Barça no pasa a cuartos estallará la Revolución, por lo menos en Catalunya, porque no tendremos nada con que distraernos. Si fuese el director del Marca o del As, o un madrileño conservador, me esforzaría en animar a los blaugrana, por lo que pueda venir luego.

lunes, 11 de marzo de 2013

Una de policías sin acción

Una atractiva líder política que intenta gobernar un país entero en efervescencia, cuenta con el apoyo de un estado mayor y más poderoso que le ayude en ese peligroso reto. Maltratada y en serio riesgo de ser traicionada por su propia escolta, decide pedir los servicios de un valiente cuerpo de policía que evitarán la catástrofe y la pondrán a salvo hasta alcanzar ese difícil sueño de salvar a un pueblo.

Podría ser la sinopsis de una película de Serie B, de los domingos por la tarde, porque no llega ni a Tarantino. Sin embargo, no llega ni a cinta mala. Es la triste realidad, que contada con pelos y sin señales sería algo así como:

Una política mediocre con algo de carisma y bótox hasta las cejas, se encabezona en pasar a la primera línea del panorama político, y de paso desviar las miradas de todo lo que le cae a sus jefes en Madrid. Así que se inventa un entramado de polis malos y buenos. Unos, los Mossos d'Esquadra condenados en varias ocasiones por casos de tortura (sobre todo de inmigrantes, por supuesto), y culpables de sacar otros varios ojos con pelotas de goma; otros, el Cuerpo Nacional de Policía -los antiguos grises-, más conocidos por alimentar memorables escenas de risa en Torrente, y atropellar pateras. Prescinde de los primeros, por ineficientes, para escoger a los segundos, fiables.

(este no era el chiste)

El de la derecha es el nuevo escolta. Como ven no lleva bigote, y Camacho debería saber que solo los hombres con bigote inspiran confianza. Si no lo sabe es porque no conoce las hazañas de su partido, al que ahora le va mal por no tener un jefe con bigote. Pero bueno, después de todo el follón me lo imaginaba un poco a lo James Bond, y parece más un banquero. Ni eso sabe elegir la líder del PP. Primero se equivoca con el partido, luego los labios, y ahora esto. ¿Así como quieren acertar con los Presupuestos?

FOTO: El Periódico (no sé de quién porque no las firman)

La broma viene cuando antes de reclamar -Alícia Sánchez Camacho (PP), por si alguien se ha perdido- la un cambio de escolta, la susodicha política llevaba una semana con doble seguridad, sin los Mossos saberlo. Vaya, los más normal (en Hollywood). Y entre otras cosas, se paseó por la puerta del colegio de sus hijos, ¡con cuatro tíos armados! ¡Dos de ellos que la protegían de otros posibles tíos armados! Vamos, que si se lía un poco acaban acribillados dieciséis niños, diez madres, (cuatro agentes y ella). En fin, que seguro hubiese conseguido su objetivo: alcanzar la gloria y desviar la atención pública.

Y se me olvidaba parte de la trama. Por medio, un atractivo jefe de policía que se encuentra con periodistas para "cumplir con su deber y la ley". Y, cómo no, las va a buscar con su coche allí donde le pidan. Para algo es jefe, hombre y policía.

Pero todo este embolado no tiene importancia. Mañana vendrá otro surrealista Dalí y nos sorprenderá con otra puesta en escena dominguera (por eso las manifestaciones son a los domingos a las 12h, para no perderse el TeleCine de la tarde). Pero es que ahora ya es diario. No sé si periodistas y directores darán a basto para crear un guión coherente. Bueno, los periodistas sí que lo tenemos más fácil. Sólo tenemos que vender las entradas al espectáculo. De aquí a poco en vez de Grado de Periodismo lo llamarán Asesoría de Comunicación de Circo. Pero eso ya es otro tema...

El caso es que mañana casi seguro nos espera una de humor sobre un ex-tesorero repeinado y hay que irse a dormir pronto para lanzar el título mañana. A mi se me ocurre 'Bárcenas y los siete enanitos', porque mientras uno se mira en un espejo de un palacio preguntándose lo guapo que es, otros hacen de bufones para caerle bien. Lo peor es que no será ficción, será la esperpéntica realidad. Y luego se quejan de la piratería, y son ellos los que joden el negocio.

Ha llegado la primavera

Un canto a la armonía entre los pueblos, un grito a la verdad y al respeto por la vida... Así empezó la Declaración de los Derechos Humanos, y así han ido. Este blog nace de un cúmulo de factores más simples, pero no más trágicos. Con la intención de nada, ni de creérselo ni de tomárselo como algo personal. Hoy (ayer domingo) me levanté con los ojos como Özil y un dolor de cabeza de unos cuantos Frenadols. ¡Y sin haber bebido la noche anterior! Ya se me ha hecho lunes... aquí sin dormir delante del ordenador (para variar). Ese ha sido el principal motivo de haber empezado este blog. Y es que cuando se te junta el domingo con el lunes, y los segundos con los minutos, y las semanas con los años, al final no sabes ni en qué día vives.

El segundo motivo radica en cuestiones fisiológicas, o fisionómicas, o biológicas. Ha llegado la primavera, y el chute de hormonas ya de por sí numerosas se ha disparado hasta límites insoportables. He pensado que valía la pena escribir sobre eso, para poder lamentarme de ello. Me he pasado un año en Brasil hablando de lo maravillosa que es la llegada de la primavera en Barcelona, y ahora me doy cuenta de que es una mierda. Los ojos se te ponen rojos, cuando no te lloran, la nariz se te encharca de mucosidad, luego se te pone roja de tanto sonarte, el polen se te junta en la garganta como un polvorón, las migrañas te acuchillan los sesos y el cuerpo se te ablanda a niveles de golosina, sin dulzura. A todo esto, ¿quién cojones se puede fijar en los cuatro bananeros mal plantados en las aceras?

De ahí viene el título del blog: Puta Primavera (por si alguien no lo había leído). En principio había pensado en "Alergia primaveral", pero me parecía un poco moñas, y poco explícito. Y es que uno se cansa de tanto término miedo, buenas maneras y lenguaje políticamente correcto. Para eso ya tenemos a toda una banda, de banda, de vendedores de humo.

Además, nos sobran razones para cagarnos en la primavera. Es la época del año en que parece que todo va a pasar, y nada pasa: Mayo del 68, el 15-M, la primavera árabe, este año apruebo, el mejor verano de todos, el voy a encontrar a la mujer de mi vida... al final, rien de rien. Por eso, "¿para qué nos vamos a engañar?", en esta primavera tampoco cambiará nada, y casi mejor así, quietecita.

Por otro lado, cuando he acabado de escribir el título he pensado que las siglas serían PP. En seguida me ha parecido una buena metáfora del "Parecía que iba a ser bonito y luego una mierda". Eso para quiénes se tragaron que iba a ser bonito. El resto olimos la mierda desde un sexto piso, o un sótano tercero. De lejos, vaya, muy de lejos.

Finalmente, me he acordado de Al Gore, aquel vicepresidente de Estados Unidos que tuvo el santo morro de producir un documental sobre el cambio climático, y encima recibir premios. Porque he pensado que por culpa de ese calentamiento global en dos días ya estoy en camiseta de manga corta sudando por caminar una manzana. Y he pensado que, que los propios culpables por destrozar el planeta nos den las respectivas explicaciones en forma de vídeos altruistas, justificaba más si cabe ese título. ¿Aquí todo el mundo (una expresión) saca tajada y yo no voy a poder hablar mal?

Como ven, la sangre está alterada, pero no llegará al río. Por eso estoy escribiendo. Existen infinidad de motivos para abrir un blog, y muy pocas para abandonarlo. Sin embargo, yo soy experto en eso. Mis frustradas aspiraciones a escritor han hecho que abra y cierre más blogs que bares en Vallecas. Hoy he hecho un repaso para no cometer los mismos errores. El primero, como su propio nombre indica, tenía demasiadas frases célebres y topicazos (Luchar es existir). Muy visceral. El segundo fue tan práctico como corto, parte de un movimiento estudiantil, como se aprecia en su inexistente originalidad (Movimiento estudiantil). El tercero solo sirvió para explicar un viaje. De éste estoy bastante satisfecho, no fue muy pretencioso (Próximo destino). Y el gran fracaso llega con el último (Brasil en colors). Parte de un diario, que dejé "por falta de tiempo" y cuando lo intenté recuperar ya había vuelto a casa. No supe medir las posibilidades.

Pero lejos de lamentarme, aquí estoy, con la coraza y las alpargatas puestas para enfrentarme a un nuevo reto: escribir con frecuencia (que para algo estudio periodismo). Así que nada, iré dejando por aquí lo que no les puedo contar a mis amigos al final del día, porque no los he podido ver. Ese era el tercer motivo. Sabía que había otro. El cuarto, ser irónico, serio, sarcástico, punzante, riguroso... vamos, lo imposible. Así que como mínimo espero que no les parezca una pérdida de tiempo.