lunes, 11 de marzo de 2013

Ha llegado la primavera

Un canto a la armonía entre los pueblos, un grito a la verdad y al respeto por la vida... Así empezó la Declaración de los Derechos Humanos, y así han ido. Este blog nace de un cúmulo de factores más simples, pero no más trágicos. Con la intención de nada, ni de creérselo ni de tomárselo como algo personal. Hoy (ayer domingo) me levanté con los ojos como Özil y un dolor de cabeza de unos cuantos Frenadols. ¡Y sin haber bebido la noche anterior! Ya se me ha hecho lunes... aquí sin dormir delante del ordenador (para variar). Ese ha sido el principal motivo de haber empezado este blog. Y es que cuando se te junta el domingo con el lunes, y los segundos con los minutos, y las semanas con los años, al final no sabes ni en qué día vives.

El segundo motivo radica en cuestiones fisiológicas, o fisionómicas, o biológicas. Ha llegado la primavera, y el chute de hormonas ya de por sí numerosas se ha disparado hasta límites insoportables. He pensado que valía la pena escribir sobre eso, para poder lamentarme de ello. Me he pasado un año en Brasil hablando de lo maravillosa que es la llegada de la primavera en Barcelona, y ahora me doy cuenta de que es una mierda. Los ojos se te ponen rojos, cuando no te lloran, la nariz se te encharca de mucosidad, luego se te pone roja de tanto sonarte, el polen se te junta en la garganta como un polvorón, las migrañas te acuchillan los sesos y el cuerpo se te ablanda a niveles de golosina, sin dulzura. A todo esto, ¿quién cojones se puede fijar en los cuatro bananeros mal plantados en las aceras?

De ahí viene el título del blog: Puta Primavera (por si alguien no lo había leído). En principio había pensado en "Alergia primaveral", pero me parecía un poco moñas, y poco explícito. Y es que uno se cansa de tanto término miedo, buenas maneras y lenguaje políticamente correcto. Para eso ya tenemos a toda una banda, de banda, de vendedores de humo.

Además, nos sobran razones para cagarnos en la primavera. Es la época del año en que parece que todo va a pasar, y nada pasa: Mayo del 68, el 15-M, la primavera árabe, este año apruebo, el mejor verano de todos, el voy a encontrar a la mujer de mi vida... al final, rien de rien. Por eso, "¿para qué nos vamos a engañar?", en esta primavera tampoco cambiará nada, y casi mejor así, quietecita.

Por otro lado, cuando he acabado de escribir el título he pensado que las siglas serían PP. En seguida me ha parecido una buena metáfora del "Parecía que iba a ser bonito y luego una mierda". Eso para quiénes se tragaron que iba a ser bonito. El resto olimos la mierda desde un sexto piso, o un sótano tercero. De lejos, vaya, muy de lejos.

Finalmente, me he acordado de Al Gore, aquel vicepresidente de Estados Unidos que tuvo el santo morro de producir un documental sobre el cambio climático, y encima recibir premios. Porque he pensado que por culpa de ese calentamiento global en dos días ya estoy en camiseta de manga corta sudando por caminar una manzana. Y he pensado que, que los propios culpables por destrozar el planeta nos den las respectivas explicaciones en forma de vídeos altruistas, justificaba más si cabe ese título. ¿Aquí todo el mundo (una expresión) saca tajada y yo no voy a poder hablar mal?

Como ven, la sangre está alterada, pero no llegará al río. Por eso estoy escribiendo. Existen infinidad de motivos para abrir un blog, y muy pocas para abandonarlo. Sin embargo, yo soy experto en eso. Mis frustradas aspiraciones a escritor han hecho que abra y cierre más blogs que bares en Vallecas. Hoy he hecho un repaso para no cometer los mismos errores. El primero, como su propio nombre indica, tenía demasiadas frases célebres y topicazos (Luchar es existir). Muy visceral. El segundo fue tan práctico como corto, parte de un movimiento estudiantil, como se aprecia en su inexistente originalidad (Movimiento estudiantil). El tercero solo sirvió para explicar un viaje. De éste estoy bastante satisfecho, no fue muy pretencioso (Próximo destino). Y el gran fracaso llega con el último (Brasil en colors). Parte de un diario, que dejé "por falta de tiempo" y cuando lo intenté recuperar ya había vuelto a casa. No supe medir las posibilidades.

Pero lejos de lamentarme, aquí estoy, con la coraza y las alpargatas puestas para enfrentarme a un nuevo reto: escribir con frecuencia (que para algo estudio periodismo). Así que nada, iré dejando por aquí lo que no les puedo contar a mis amigos al final del día, porque no los he podido ver. Ese era el tercer motivo. Sabía que había otro. El cuarto, ser irónico, serio, sarcástico, punzante, riguroso... vamos, lo imposible. Así que como mínimo espero que no les parezca una pérdida de tiempo.

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